Él es simpático, agradable, ni hermoso ni horrendo, respetuoso y puntual. No me deja pagar. Me pasa a buscar y me acompaña hasta casa. Me dice que me va a llamar y me llama. Si fuera por él nos veríamos todos los días. O sea, una joyita digamos.
Pero tiene el peor de los defectos: no me mueve un pelo.
Qué fácil sería poder decidir quién nos gusta, no?
viernes, 30 de mayo de 2008
lunes, 26 de mayo de 2008
En dvd
No me dan los números
1 chico,
1 chica,
varios chats,
2 citas,
2 cenas,
1 peli,
algunas cervezas,
1 porro en una plaza,
2 botellitas de agua,
pocas palabras, muy pocas,
varios autos que pasan,
0 besos,
0 abrazos,
0 mimos
y 1 pregunta
- bueno, me voy a dormir
- solita?
(Sí, solita, pelotudo. O te creés que soy un dispenser de sexo?)
1 chica,
varios chats,
2 citas,
2 cenas,
1 peli,
algunas cervezas,
1 porro en una plaza,
2 botellitas de agua,
pocas palabras, muy pocas,
varios autos que pasan,
0 besos,
0 abrazos,
0 mimos
y 1 pregunta
- bueno, me voy a dormir
- solita?
(Sí, solita, pelotudo. O te creés que soy un dispenser de sexo?)
sábado, 10 de mayo de 2008
viernes, 9 de mayo de 2008
De vuelta
Período de ausencia, ya sé. Pasó que estaba acá pero mi cabeza estaba en otra parte. Un poco lejos sigue, pero de a ratos me hace creer que está de vuelta.
Demasiadas malas noticias juntas. Y es así. Las malas noticias tienen una propiedad que las hace altamente atractivas a sus semejantes, y por eso cuando te caen lo hacen en bandada, nunca solas. Y si, por carencia de esa propiedad, alguna anda sola, su primera preocupación es encontrar a otra para hacerse más fuerte antes de acosar a su víctima. Las hijas de puta lo tienen todo planeado.
Las buenas noticias son diferentes. Se repelen. Yo diría que hasta se odian entre ellas, al punto que ya encontrar dos juntas es casi un milagro. Esporádicas, generalmente efímeras, así son ellas.
Lo bueno de unas y lo malo de otras es que pasan. Pueden durar un minuto o años, pero una vida entera no. Así que espero. Sólo queda ponerles el pecho y esperar.
Demasiadas malas noticias juntas. Y es así. Las malas noticias tienen una propiedad que las hace altamente atractivas a sus semejantes, y por eso cuando te caen lo hacen en bandada, nunca solas. Y si, por carencia de esa propiedad, alguna anda sola, su primera preocupación es encontrar a otra para hacerse más fuerte antes de acosar a su víctima. Las hijas de puta lo tienen todo planeado.
Las buenas noticias son diferentes. Se repelen. Yo diría que hasta se odian entre ellas, al punto que ya encontrar dos juntas es casi un milagro. Esporádicas, generalmente efímeras, así son ellas.
Lo bueno de unas y lo malo de otras es que pasan. Pueden durar un minuto o años, pero una vida entera no. Así que espero. Sólo queda ponerles el pecho y esperar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


