viernes, 25 de julio de 2008

"Cadena de asesinatos en la tv local"

¿Qué será de la vida de Marina, la de Marina y los chipicopos? No se la vio más, no?
Seguro la deben haber mandado a matar los de Pan y Manteca, que llegaron con más guita y un estudio más grande. Ya sabemos que el mercado televisivo local no da demasiado lugar al juego de la competencia.
Ahí, en Pan y Manteca, estaba el Payaso Ricky. Otro que desapareció.
Seguro lo debe haber mandado a matar Piñón, porque con alguien se la tenía que agarrar después de que lo sacaron cagando de Buenos Aires.
Y ahí quedaron los chicos, teniendo que conformarse con Caramelito, Panam o las mierdas que salen de la cabeza de Cris Morena.
Uufff... creo que a nuestra generación le fue mejor con la tele.

jueves, 24 de julio de 2008

Pasó de verdad

Típica fiesta de fin de año de la empresa, donde no te conocés con la mitad de la gente pero todos se creen grandes amigos.
Un hombre mayor se acerca a una pareja joven. Ella, notablemente embarazada.

Señor - El sexo?
Futura madre (pensando "Qué viejo desubicado! Cómo me va a preguntar eso?!") - Normal...
Señor - No, el sexo del bebé

Escuché esta anécdota 2 veces hoy, y ahora que la leo sigo sin poder parar de reirme.

miércoles, 23 de julio de 2008

Será así?

Hay una frase de tía que reza "la plata llama a la plata". Funcionará también con los blogs?
Me lo pregunto porque en mi recorrida habitual por blogs amigos y por otros a donde llego de rebote siempre me encuentro con el mismo perfil de "un canto a la vida" (léase irónicamente, claro). Personas ácidas, irónicas, sarcásticas. Antisociales, marginados, perdedores.
No es que reniegue de eso. Al contrario, hay una identificación importante. La duda viene por el lado de los opuestos. Habrá optimistas, conformistas o personas políticamente correctas que escriben blogs? Sobre qué escribirán? Quiénes los leerán? Tendrán más visitas que los otros?
No, mejor no pregunto más, por las dudas me encuentre con alguno...

sábado, 19 de julio de 2008

El legado de Patricia Marta

Mi primera impresión sobre mi nuevo hogar fue bastante buena. Todo es más chico pero acogedor, y la cocina tiene tantas, tantas alacenas que me daban ganas de ir corriendo al bazar a comprar cosas para llenarlas.
El problema estuvo en empezar a habitarlo.

Martita, la inquilina anterior, era más sucia que Pity Álvarez, que ya es mucho decir. Y justo a mí me viene tocar!!! A las paredes del baño y el piso de la ducha los tuve que atacar con la esponjita de alambre, mientras miraba pasmada el surco blanco que iba dejando el chorro de gel (gracias Mr. Músculo!) por efecto de la gravedad. Y para el postre dejé la cocina (el artefacto, no la habitación), totalmente virgen a cualquier cosa mínimamente parecida a un antigrasa, sobre todo por dentro. Manos a la obra y un tarro completo de limpiahornos después ya parece un electrodoméstico presentable. Al menos el vidrio de la puerta del horno ya parece eso, un vidrio.

Gracias Martita porque la grasa, los jugos y los aceites que horneaste durante tu (larga) estadía en mi nuevo hogar lograron lo que por años sólo habían logrado unos jazmines en la peatonal, algún carrito de praliné y unas pocas fragancias embotelladas: olí. Olí tus pre-pizzas de $0,89, olí tus empanadas con molida común, olí tus hamburguesas quemadas, reverenda hija de puta!!! Ni los guantes ni el pañito amarillo ultra absorbente sirven más!!!
Tampoco la mayoría de los tomacorrientes que hay en casi todas las paredes, ni la canilla de abajo de la ducha, ni el timbre ni los sócalos despegados.

Yo soy maniática, lo sé, pero era necesario semejante abandono?

Home sweet home

Finalmente, después de una búsqueda fugaz, un importante desembolso de billetes que devolveré en cómodas cuotas a mis queridos prestamistas y 10 días sin internet, estoy de vuelta desde mis nuevos aposentos.
Más lejos del trabajo pero en una zona más linda, justo a la vuelta de una panadería que hace unas facturas adictivamente deliciosas, con menos luz pero más aire y con vecina aparentemente menos chusma.
Chin chin!
Están invitados cuando quieran (*).


(*) Tenga a bien no tomar literalmente la frase si no es amigo personal de la autora. Tampoco la pavada.

viernes, 4 de julio de 2008

Cómo se hace?

Mi papá es una persona muy entusiasta cuando quiere, pero a veces se le va la mano y detesto que eso tenga que ver conmigo. Cuando tiene una idea que cree que es genial va tomando más y más fuerza a medida que te la va contando, y mientras tanto vos, sin escucharlo del todo, vas pensando cómo frenarlo sin que suene violento ni desalentador, sin desolucionarlo ni romperle el corazón, pero a la vez tratando de dejar en claro que eso a vos no te sirve para nada.
Ahora se va con mi mamá y una de mis hermanas a Salta a ver a una mujer que dice que vio a la Virgen y ahora cura, y le quedó un viaje pago para 2 que iba a hacer sólo con mi mamá pero que se suspendió por los cortes de rutas. Las opciones eran 2: pedir la devolución de la plata o dejar que alguien aproveche el viaje y, claro, se quedó con la segunda. Otra de mis hermanas y yo salimos sorteadas.
Él sabe que no soy para nada religiosa, que creo en Dios pero a mi manera, que no respeto a la iglesia y que creo que las religiones son la forma más antigua de manipular a las masas, pero así y todo me tiró la propuesta. Y ahora me queda 1 mes para buscar un "no" sutil, elegante, amable, o comerme 12 horas en un colectivo semi-cama, la subida a un cerro, la cola entre un montón de devotos, los rezos que no me sé, un tour por las iglesias de la ciudad y otras 12 horas de vuelta.
Me da penita que mi hermana tenga que ir sola, pero yo qué culpa tengo?