Qué placer es ver a este tipo arriba del escenario!!! Es pura fuerza, pura energía, pura entrega. Se lo ve disfrutar tanto y eso es hermoso porque se transmite. Y además de la típica demagogia de casi todo artista extranjero, se mostró conmovido y agradecido. Tres bises diluyeron cualquier duda al respecto.
Lo único malo del show fue que llegué tarde confiada en que se iba a demorar el comienzo y como estaba sola iba a ser un embole. Malditas costumbres argentinas
Querido blogger:
Fondo negro y tipografía blanca no. Menos cuando tus posts son kilométricos.
Te agradezco muchísimo.
Saludos.
UPR
Después de una larga postergación por diferentes motivos que no viene al caso detallar y superado (¿?) el pánico a la anestesia general como consecuencia de haber leído la noticia de la chica que se hizo la misma operación que yo y quedó en coma un año y después se murió, heme otra vez camino al quirófano.
Hoy me hice de nuevo el electrocardiograma y los análisis. Los tuve que repetir porque los anteriores databan de varios meses atrás. Incluí los que le debía a la hematóloga, que también habían quedado en el olvido, así que el autopremio por la valentía de dejarme jeringuear dos veces fue un contundente desayuno con café y facturas.
El cardiólogo dio el ok y mañana me dan el resultado de los análisis comunes. Para los otros tengo que esperar una semana pero ya no tienen que ver con la operación sino con la otra doc, que había dado el ok antes.
El día D: lunes 9 de noviembre a las 8.30 hs.
Si el 10 no posteo, ya saben.
No manden coronas que las detesto.
En la penúltima escena aparece un hombre que nunca se había visto.
Se acaba de parar de una silla que dice "DIRECTOR" en el respaldar y todos se relajan cuando grita "Corten! Se imprime. Muchas gracias."
La escena final los muestra a todos, incluso a los muertos, entrando a un cine sobre una alfombra roja.
Me tienen inflada los fans de esta serie. No se aburrieron ya de que tooooooooooooodo sea un misterio?
Desesperado recorrió sin éxito todos los comercios de la cuadra buscando un hombro donde llorar, hasta dar con la ortopedia.
Lock, stock and two smoking barrels y helado para esta noche de viernes. Me lo merezco.
ACTUALIZACIÓN
Ahora que los dos estamos solteros me voy a casar con Guy Ritchie. Aaaaaaaaaamolo!!!!
Capítulo aparte para el arte y la música, como siempre, y para ese particular acento inglés sin el cual no sería lo mismo, claro.
PD: sumen Snatch al combo y bon apetit!
Por no besar tus labios muerdo los míos. Y duele.
Te miro y te me hacés tan lejana.
No hay una sola palabra pero se leen tantas. Yo leo tantas. Veo cosas que otro no, que casi nadie no. Veo una historia, veo lazos, veo el deseo de que fuera de otra manera, veo intentos, veo fracasos, veo afecto, veo respeto, veo un cambio de rumbo, veo un presente con ganas de futuro, uno distinto pero está.
Habiendo tantos momentos tuviste que ser en ese. Bien dicen que para muestra sólo basta un botón.
Hoy me comentaron que en una nota del diario sobre empresas que pusieron plata en la última campaña electoral aparece la que me paga el sueldo.
Me siento sucia, corrupta, partícipe de la mugre. Me quiero ir a quejar con alguien. Le quiero contar a toda la gente que leyó el diario que yo no tengo nada que ver, que ni siquiera sabía. Y le quiero ir a decir a los dueños cuánto me han decepcionado. Y putearlos. A la mismísima mierda los quiero mandar.
¿Para qué me habrán contado? ¿Y ahora qué hago con este enojo?
ACTUALIZACIÓN
A uno de los dueños también le llegó la noticia o vio el diario. Hoy mandó mail a todos explicando el tema. Dice que desde una consultora mandaron la invitación a una cena cuyo valor era de $1.000, que pensó "ni en pedo", que conocedores del tema le sugirieron no hacerse el gil porque, casualmente, se pueden cajonear proyectos presentados o, sorpresivamente, pueden caer inspectores altamente dispuestos a desaprobar cualquier cuestión, que envió entonces el cheque, que no fue y que se quedó re caliente. Ahora el diario dice que el aporte fue de $15.000, seguramente para justificar guita de vaya a saber qué oscuros orígenes, y se la tiene que bancar porque salir a limpiar su buen nombre y honor le puede salir bastante caro.
Por un lado me siento aliviada. Me costaba mucho creer una cosa así de un tipo que creo derecho. Pero por el otro queda en evidencia que el mundo que nos rodea es más mierda de lo que había parecido en un primer momento y de nuevo, con más énfasis, me viene el asco.
El viernes fui al teatro. Estaba sola. Esperando que dieran sala miro entre el público a ver si había alguien conocido. Cruzo la mirada con un chico, sin más. Un minuto después lo tengo al lado. Me mira y me dice "Disculpame... ¿me decís la hora?". Como no le respondí mordiéndome el labio inferior o acariciándome el escote como quizás esperaba, la cosa quedó ahí. De hecho, cuando dieron sala se formó una cola para entrar y él se puso delante mío.
Si me hubiera dicho algo como "¿Estás sola? Porque yo sí. ¿Nos sentamos juntos?" le hubiera respondido un "Bueno". No porque estuviera buenísimo, sino porque al final es un embole no tener con quién comentar lo que acabás de ver. Y a lo mejor sería eso lo que estaba pensando. Pero no, tenía que caer en el cliché. Y ahí se acabó la magia.
Mediodía en la oficina. Salgo a comprar comida con una de las chicas. Nos quedamos en una esquina sin semáforo esperando para cruzar. Un auto dobla al lado nuestro, se descontrola, se sube a la vereda y atropella a una chica que venía caminando tan tranquila. Veo todo en cámara lenta. La cara de desconcierto de la chica me paraliza. El hecho de que por pocos segundos no fuimos nosotras me estremece. Escucho su grito. La miro en su fallido intento por ponerse de pie. El dolor la devuelve al piso. Corridas, celulares, bocinas. Llega una ambulancia pero no es la que pidieron. Ahora la Policía corta el tránsito. El morbo empieza a acumular adeptos alrededor de la escena. Todo es un caos. Tengo un malestar en todo el cuerpo. No quiero estar más ahí. Retomamos el rumbo. Volvemos a pasar, un rato después, ya con nuestros paquetitos. ¿Nadie tiene nada que hacer? Sólo falta una tribuna y un vendedor de maní con chocolate. Y la ambulancia, claro.
Horrible momento. No se lo deseo a casi nadie.
Odio a los telefonistas del Departamento de Cobranzas de las tarjetas de crédito.
Te llaman a cualquier hora, sin importarles dónde estés o qué puedas estar haciendo, y te hablan en ese tonito irritante para explicarte las 48 formas en las que podés cancelar tu deuda.
¿Será que Juan Carlos Naranja o José María Visa no van a tener qué poner en los platos de sus hijos si yo no pago? ¿Amerita el acoso telefónico un atraso de apenas 1 mes?
Queridos: ¡si no pago es porque no tengo plata, no por hacerme la rebelde! ¿Estamos? Dejen de obligarme a tratarlos mal.
El viernes debo haber estado guapa. En la calle seis o siete desconocidos me dijeron "hermosa", "divina", "mi amor", "hola mamita" y hasta "sssss" (léanse como aspiradas) a lo largo del día.
Lo notable es que no llevaba ni escote ni mini ni tacos ni pantalón ajustado.
Lo insólito es que para mí no era para tanto.
Lo cómico es lo contento que estaba mi ego, tan chiquito él.
Necesito paz. Necesito no pensar más. Necesito tiempo. Necesito un viaje. Necesito aire. Necesito olvidar. Necesito distancia. Necesito decidir. Necesito poner límites. Necesito no estar acá de nuevo. Hoy necesito un abrazo.
Y Tom Yorke insiste en que salga por la ventana. El sonso no sabe que poco serviría desde un segundo piso.
Señoras y señores, Dios existe. O al menos el secretario que le atiende los pedidos relacionados con cuestiones del azar.
Ya no puedo decir "nunca gané nada" sin caer en una falacia atroz. He perdido el invicto en perdedorismo, y nótese la paradoja, que me había acompañado desde que tengo memoria.
No, no saqué el 48 a la cabeza ni me encontré ninguna valija llena de billetes ni me apareció una tía lejana de la cual heredar una fortuna. Simplemente compré una cremita, cargué el código en una web, crucé los deditos para terminar en un spa en La Angostura y semanas después recibí un mail con la buena noticia.
¿Que si ya tengo listo el bolso? ¿Que cuándo me voy? ¿Que si ya elegí a quién llevar de acompañante? Definitivamente son nuevos en este blog o algún golpe en la cabeza les afectó el entendimiento. ¡Sigo siendo yo! ¡Obvio que no me gané el viaje! Pero ahora tengo un bolso, una bata, una vincha y un antifaz de gel que renuevan mi fe en la humanidad.