jueves, 25 de diciembre de 2008

Es al pedo...

Hay gente que nace con suerte, y otros estamos destinados a ser perdedores en todo, por mucho que luchemos contra nuestra naturaleza.
Vivo en un barrio lleno de edificios llenos de estudiantes. Los estudiantes, como sabemos, y cada vez más, son ratas, son pobres, viven con lo justo comiendo fideos desde el 20 y esperando ansiosos la caja con mercadería que manda mamá cada mes. Pobres pero no boludos, porque también les gusta la buena vida y aprovechan el desparpajo propio de la edad para ingeniárselas de las formas más originales a los fines de propinarse ciertos gustillos. Uno de ellos, el cable. Es así que tooooodo el mundo, pero toooooooooooooooodo el mundo en este barrio está colgado del cable.
Yo, haciendo caso omiso de mi condición de perdedora, quise sumarme al club. Sí señor lector, me colgué del cable. Pero dejo en claro que sólo fue porque mi magro salario no me permite costear el abono y la tele abierta estaba atentando contra mi ya degradada salud mental.
Pese a mis miedos y culpas del comienzo, me venía saliendo bien. Hasta ahora.
De pronto un día llego y encuentro debajo de la puerta una nota que me informa que la empresa ha detectado una irregularidad en mi conexión, me invita a comunicarme telefónicamente con un tal Sr. Leiva para contratar el servicio y me recuerda que robar cable es un delito y que puedo recibir una pena de hasta 30 días de prisión.
Mensajito a hermana casi abogada con mano temblorosa: "me pescaron del cable. dicen que puedo ir presa 1 mes. puedo?". Respuesta de hermana casi abogada: "podés". Divino.
Sin encontrar un argumento de defensa y mucho menos el coraje para llamar al Sr. Leiva, mi valiente novio tomó la posta. Con su mejor voz de "yo no fui, no sé de qué me hablan" terminó acordando que "van a seguir investigando" porque "nosotros recién llegamos de viaje y no estamos al tanto de que esto estaba pasando". Por su parte, el Sr. Leiva se encargó de aclarar que si contrato el servicio hacemos de cuenta que acá no pasó nada.
Después mi
hermana casi abogada me explicó que mandar preso a alguien no es cosa sencilla y que por un hurto simple no se van a tomar muchas molestias, pero sí me va a quedar la mancha si en algún momento necesito un certificado de buena conducta. Eso me hace sentir como si de verdad hubiera ido presa. Me imagino un papelito con sello de la Policía que diga mi nombre y abajo algo así como "Antecedentes: hurto simple". Quién va a pensar que es por robar cable??!! Eso suena como narcotraficante por lo menos!!
Y así fue como pasé de ser una feliz televidente del Gourmet y Europa Europa a la única pelotuda en toda Nueva Córdoba que enganchan colgada del cable y no sólo se limitan a ponerle el filtro como estaba. Ahora veremos qué dice el Sr. Leiva en unos días y si tendré que achicar aún más mis gastos para pagar el cable aunque sea un par de meses, cosa de que me dejen tranquila. Por lo pronto, tengo un par de libros a medio leer y un par de video clubes a la vuelta. Y en mis ratos libres practicaré palotes, por las dudas.

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