lunes, 8 de abril de 2013

Ningún rosa

En el instituto médico pusieron cuadritos con flores, macetas con luces, música funcional de minita y pantallas de color rosa que indican qué secretaria está disponible.
Todo muy lindo pero ni con un kilo de helado con obleas me vas a convencer de que un turno en el ginecólogo es una experiencia grata.
A veces, Nacha, no me gusta ser mujer.

2 comentarios:

yoquemebusco dijo...

Una sola vez fue penosa la consulta ginecológica para mi. Nunca entendí demasiado el por qué a algunas mujeres les molesta tanto ¿es la invasión de la intimidad? ¿la vergüenza? ¿la incomodidad?


¡salú!

Lucía

Un Poco Rara dijo...

Básicamente, es pudor. No es cualquier parte del cuerpo.
Una vez ahí, me da igual que sea hombre o mujer, aunque las minas saben ser más brutas.