viernes, 11 de septiembre de 2009

Cena amena

Voy a llegar tarde. Me voy a demorar a propósito y vos vas a saberlo. Vas a estar esperándome mostrando que no. Nos sentaremos enfrentados. Discutiremos sobre las novedades de la carta y sugerirás el vino, como siempre. La cena transcurrirá tranquila, aparentemente. No vas a dejar que mi copa quede vacía y por momentos vas a rozar mi mano buscando la botella o un trozo de pan. Nuestras miradas van a cruzarse varias veces, sutilmente lascivas. Durante el postre me voy a sacar un zapato y voy a recorrer tu pierna hasta donde sé que te gusta. Me vas a mirar fijo y me voy a reír para adentro. Pediremos un café y la cuenta y nos despediremos hasta el jueves siguiente. Y mañana, cuando ustedes se vuelvan a encontrar en el estudio y nosotras en el gym, retomaremos algún tema de conversación de esta noche y será un día normal.

3 comentarios:

mar...bella...celeste... dijo...

una cena, una salida al cine, un cafe, un encuentro cualquiera, todo se acerca al infortunio del amor o desamor, de la pasion o del eterno juego de quien es gavilan o paloma, pero cierto es que al terminao, unos minutos despues de eso, de todo, terminamos experimentando que un fue un dia normal igual que ayer o mañana...
me gustaria me visitaran...
saludos

El Griego dijo...

Autobombo?

Bays dijo...

Sip, pero ahí va a quedar.