domingo, 22 de noviembre de 2009

¿Qué hago acá?

Como no me gustan las mentiras no sé mentir. Aunque esto podría parecer una virtud, me ha traído algunos problemas. La última vez estuvo en juego la entereza de todo mi sistema nervioso central.
Saliendo de la escuela una seño me ofrece llevarme a mi casa porque el marido la venía a buscar en el auto. El sujeto, a quien conozco, es profe de teatro y fue actor, por lo que conoce a varios personajes del medio, no precisamente dentro de lo que a mí me gusta ver. Camino a casa me increpa "Te hago una pregunta que espero no te incomode. ¿Qué tenés que hacer ahora?" y se queda esperando la respuesta. Yo, conocedora de su onda, veo venir una invitación a hacer algo que estaré lejos de disfrutar. Temerosa, desesperada, intento manotear en mi cabeza cualquier excusa que me saque airosa. Inútil. El cajón de las excusas mentirosas está vacío, como siempre, y de mi boca termina saliendo un tímido "Nada. ¿Por?" que sé que voy a lamentar. Me comenta entonces que ellos van a [sala de teatro de cuarta que nunca pensé que iba a pisar en mi vida entera] a ver a [nombre de actor que me suena pero no ubico], que es amigo suyo, que hace una función de [nombre de obra patético que no pienso poner para que no caiga en ninguna búsqueda que no tiene nada que ver con la onda de este blog ni de su autora] para amigos y conocidos porque lo vienen a filmar del canal Encuentro. El nombre de la obra me lleva a buscar desesperadamente una nueva excusa, esta vez en el cajón de las diplomáticas, y antes de que encuentre alguna el objetivo de la función me trae tranquilidad. "Encuentro no va a venir a filmar cualquier pelotudez" pienso. Error.
Llegamos. Hay pocas sillas. Nos hacen esperar un montón pero con la seño nos ponemos al día sobre cosas de la escuela y no se nos hace tan largo. Entramos a la sala. La decoración es kitsch al punto que me asusta. Aparece
[nombre de actor que me suena pero no ubico] que reconozco y quiero huir. Hay otro que canta que parece el mozo del bar de la esquina y el cuerpo de baile no llega a ser ni una extremidad izquierda. Pretenden ser una revista porteña y no llegan ni al nivel de la Semanario. En mi cabeza puteo al canal Encuentro por gastar cinta grabando esta porquería chabacana y paupérrima. Y se me ocurre que hubiera sido tan fácil responder "Me junto a comer con unas amigas" y listo. Tarde.

4 comentarios:

rodrigo dijo...

Temerosa, desesperada, intento manotear en mi cabeza cualquier excusa que me saque airosa. Inútil. El cajón de las excusas mentirosas está vacío, como siempre, y de mi boca termina saliendo un tímido "Nada. ¿Por?"

genial!
es increible cómo frente a la incomodidad, desesperación o la presión perdemos en perspicacia y ganamos en cachetes colorados...
o respuestas de este tipo...

otras, incluso repitiendo mentalmente la respuesta, sabiendo exactamente de que forma, con que entonación y con que ritmo responder... terminamos como idiotas diciendo lo contrarío, lo que no queríamos...

salute!!!

Un Poco Rara dijo...

Ya veo que tu cerebro es traicionero como el mío, jaja.

Flor M. dijo...

Jjaja me encantó la descripcion del blog..DARIA, LISA Y MONICA GELLER!!! Genial...!

Un Poco Rara dijo...

Y sí. En síntesis soy más o menos eso.