domingo, 24 de abril de 2011

Sin rastro

Tenía a todos preocupados. Amigos, familiares y colegas llevaban varios días sin saber de él. Los grupos comenzaron a relacionarse entre sí en busca de algún dato que pudiera acabar con tanta incertidumbre, pero todo era en vano.
Los más pesimistas estaban a punto de comenzar la organización de sus exequias cuando alguien propuso una medida drástica como última posibilidad: visitarlo en su casa.
Allí, a falta de un cadáver, sólo había un hombre intentando reparar su computadora.


2 comentarios:

Lauri S dijo...

es lo q me paso a miiii!!!!
si hasta mi hermano llamo a mi casa a ver si estaba bien....
pero ya me ves! he vuelto!!

Un Poco Rara dijo...

Viva???!!! Jajaja.
Si no estás conectada, no existís :S