domingo, 15 de mayo de 2011

Bocanadas

Se siente sola, vieja, miserable. Sube a su auto y maneja sin rumbo. Enciende un cigarrillo, con el que luego enciente otro, y otro más.
Unas horas después, con su mente un poco más ordenada, decide regresar. Un vehículo la encandila entrando a una curva. El abismo. El fin.
Una voz grita "Corte! Dos horas para almorzar!"
Sube a su auto. Enciende un cigarrillo.


2 comentarios:

Lauri S dijo...

q bonito. te salio redondito. ;)

Un Poco Rara dijo...

Gracias. Casi solo salió :)