miércoles, 13 de febrero de 2013

Cosas de hombres. Ja!

Hay lugares a los que las mujeres tenemos, implícitamente, prohibida la entrada. Los talleres mecánicos encabezan la lista, que también incluye casas de repuestos, lavaderos de autos y ferreterías.
Sobre estas últimas, por suerte yo tengo una de confianza donde puedo ir a pedir "el cosito que va dentro del coso" y me entienden y me asesoran muy cordialmente. No es el caso de mi amiga P, que sufrió un percance de esos que te hacen querer cavar un pozo, meterte y no salir hasta que te venga a buscar tu mamá.
Entró, explicó lo que necesitaba (nunca vamos sabiendo el nombre, se sabe) y dos tipos al costado la miraban con cara de "Qué hacés acá vos?!". Al momento de pagar saca la billetera de la cartera y un tampón sale volando y termina a los pies de los dos sujetos, ahora petrificados. "Nooooo!!!" decimos todas mientras nos descostillamos de risa al escuchar la anécdota. Ella, como la lady que es, se agacha con prestancia, lo guarda, paga y sale sin más. Hubiera sido genial que les pidiera que se lo alcancen, pero nadie es TAN superada.
A todo esto, a comprarles calzoncillos podemos ir sin ningún problema. Qué bárbaro...

4 comentarios:

yoquemebusco dijo...

jajaja hubiese estado bueno ver la cara de los tipos ahí... me imagino que tu amiga no tendrá ganas de volver nunca más a esa ferretería pero seguro que vuelve, peor que eso no le puede ir jeje



¡salú!

Lucía

Un Poco Rara dijo...

Es valiente pero no tanto. Por suerte hay muchas ferreterías :P

Marina dijo...

jaja pobre! que papelon! a mi me paso de ir a una ferreteria estando muuuuy embarazada, atendian dos tipos, se miraron uno al otro con una caaaraaa... Si miran raro a una mujer pidiendo "el cosito que va a adentro del coso" si la que lo pide esta embarazada es doblemente raro jaja..

Hoy llegue a tu blog, muy bueno.. te sigo leyendo.

Un Poco Rara dijo...

Viste cómo son?!
Bienvenida. Comentá cuando quieras.